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27/09/2022 | Atención farmacéutica a residencias: en busca del mejor modelo
Carmen Torrente. Madrid
Mar, 27/09/2022 - 08:00
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Cada comunidad autónoma intenta vender su mejor imagen de modelo sociosanitario, sobre todo tras la crisis del SARS-CoV-2. Pero ¿cómo se está realizando la atención farmacéutica en los 5.529 centros residenciales que tiene España, según los últimos datos del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030? Son 389.677 plazas, ocupadas en su mayoría por personas de 80 años o más: un 79,3%, y el resto, un 20,7%, son personas de 65 a 79 años.

Existe un Real Decreto a nivel nacional (Real Decreto-Ley 16/2012, de 20 de abril) que ha intentado poner orden al caos sociosanitario en lo relativo a la atención farmacéutica, pero con cierta ambigüedad; así, habla de centros con cien camas o más en régimen de asistidos (concepto no definido) que están obligados a tener un servicio de farmacia hospitalaria propio. El resto debe tener un depósito vinculado a una oficina de farmacia de la misma zona farmacéutica o a un servicio de farmacia hospitalaria.

A día de hoy, hay comunidades que tienen sus propios decretos sociosanitarios, como Castilla y León, desde 2010; otras que están en vías de regularlo, como Extremadura o Madrid, y un grupo amplio que ni siquiera ha legislado. ¿El resultado? Modelos variopintos donde el protagonismo lo adquiere un hospital (caso del País Vasco con el proyecto Farmabide), donde se prima una atención cercana con las farmacias más próximas (Castilla y León) o donde se da cabida a la picaresca, con boticas que atienden residencias (a veces más de una) situadas incluso fuera de esa comunidad autónoma.

Desde las residencias
La pregunta clave es: ¿qué es lo mejor para el residente? ¿Hasta qué punto un anciano debe obtener su medicación como considere esa residencia, o esa comunidad, si el objetivo es que se sienta como en su propio domicilio? Según el jurista Fernando Abellán, todo depende de "hasta qué punto el residente tenga autonomía para desenvolverse y tomar sus propias decisiones. Otra cosa es que haya aceptado un planteamiento con la dirección de la residencia para que todo se lo gestionen ellos. La residencia no deja de ser el domicilio de esa persona, y puede acudir a una farmacia como cualquier otro ciudadano. Una persona crónica, acostumbrada a ir a su farmacia de siempre, no tiene limitada su capacidad para decidir en el ámbito de la atención farmacéutica al ingresar en la residencia".

Todo ello lo confirma Jesús Cubero, secretario general de la Asociación de Empresas de Servicios para la Dependencia (Aeste): "Un residente, si quiere, puede traer la medicación por su cuenta. Pero no todos los residentes están en disposición de poder salir y poderlo gestionar, por lo que en ese caso se encargan las familias. ¿Cuál es el problema? Cuando se quedan sin fármacos o hay alguna rotura de stock, porque entonces el problema es de la familia y tiene que solventarlo trayendo el fármaco. Muchas veces, por comodidad, lo gestiona la residencia. Cuando se delega en la residencia, consta que es ella quien se encarga".

"Lo que al final mejor funciona son las farmacias de calle. Se optimiza y se mejora más el tratamiento y la atención farmacéutica al paciente" (Jesús Cubero)

¿Es partidario de algún modelo en concreto? ¿Servicio de farmacia hospitalaria, farmacia...? "En base a nuestra experiencia, lo que al final mejor funciona son las farmacias de calle. Se optimiza y se mejora más el tratamiento y la atención farmacéutica al paciente. Es más adecuado y constante cuando se hace con la farmacia de calle. Al final, tienen más contacto con el director de la residencia, y cualquier consulta se soluciona de forma mucho más ágil que si tiene que ir a través de un servicio de farmacia hospitalaria, donde no es sencillo hablar con el jefe de Farmacia y el trabajo es mucho más mecánico".

Seguimiento
Añade que las farmacias "suelen estar cerca de las residencias y hacen un seguimiento de las pautas de medicación, revisan las posibles interacciones entre fármacos... Es decir, hacen esa atención farmacéutica que tanto necesitamos y, si es necesario, solicitan una revisión por parte del médico para realizar alguna modificación del tratamiento. Sobre todo, lo que nos viene bien es que la medicación llega emblistada a los centros, con lo cual llegan dosis individuales para desayuno, comida y cena. Cada paciente tiene su tratamiento individualizado en el blíster y para las auxiliares es también mucho más cómodo y sencillo".

Sobre todo, afirma que "de cara a la seguridad del paciente, se garantiza que se toma los fármacos correctos y todo. La cercanía de las farmacias de calle impulsa, además, una economía más local. Además, ante cualquier falta de fármacos en un hospital es mucho más complicado de suplir, mientras que una farmacia de calle te lo resuelve incluso los fines de semana".

"El residente no tiene obligación de que le sirva la farmacia que la residencia decida" (Raquel Casado)

En el mismo sentido se pronuncia Raquel Casado, farmacéutica de Buitrago de Lozoya (Madrid), que atiende una de las dos residencias del municipio. "Por ley nadie tiene asignada una farmacia. Por tanto, el residente no tiene obligación de que le sirva la farmacia que la residencia decida. Otra cosa es que el centro les haga firmar algún documento", subraya.

Rosa Morillo es vocal de número del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza, farmacéutica en Alcalá de Ebro y presta servicio también a una residencia en su zona de salud (según se adjudican en Aragón), de 80 camas, en Alagón. "Como hay que dedicarle un tiempo a esa residencia, eso no le interesa a las farmacias grandes. Gracias a eso, desaparecen farmacias VEC, porque así se pueden reflotar, y desaparecen también las grandes cadenas de farmacias. Al mismo tiempo se presta atención farmacéutica, que no se hacía".

Aragón tiene un decreto sociosanitario publicado (decreto 92/2019, de 27 de junio), "pero está recurrido y están resolviendo los últimos recursos que hubo"; se rigen entonces por un decreto anterior, el 286/2003, de 18 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Farmacia Hospitalaria y los depósitos de medicamentos. "Según ese decreto yo tengo adjudicado por concurso público un depósito de medicamentos ubicado en una residencia de 81 camas. Desde 2010 la llevo yo íntegramente".

"Desmadre"
Según Morillo, la administración se dio cuenta del "desmadre que hay en las residencias", y empezó a trabajar con los COF en un nuevo decreto, "gestado en base al modelo de atención farmacéutica que yo llevo" explica quien participó en esta negociación, junto con los tres residentes de los COF de Aragón y de sociedades científicas: "Hicieron un primer borrador basado en criterios económicos. Les hicimos ver que si prestas una adecuada atención farmacéutica implica ahorros para el Sistema Nacional de Salud y, además, consigues reflotar farmacias en viabilidad económica comprometida (VEC), por lo que dejas de darles ayudas. Todo ello, a cambio de un trabajo en atención farmacéutica".

¿En qué redunda? "En que un 33% de las visitas a los servicios de urgencias son por problemas relacionados con la medicación. Yo jamás he tenido a nadie que haya acudido por un problema con la medicación", explica sin poder disimular su faceta asistencial y su pasión por su trabajo, hacia esos residentes a quienes conoce, dedica media jornada cada día y por los que acude a la residencia muchas veces de madrugada a prepararles la medicación.

"Tengo informatizados todos los tratamientos de los pacientes y evito problemas y resultados negativos asociados a la medicación" (Rosa Morillo)

Cuando la administración se informó de esta forma de trabajar, ¿cómo reaccionó? "Les pareció el entorno ideal, porque no daban crédito de que la gente pudiera hacer eso”.

¿Cómo trabaja Morillo? Primero, acude todos los días a la residencia. "Es que son pacientes que tienen muchos tratamientos y tienen una alta demanda, por lo que hay trabajar intensamente con ellos". Aclara que tiene un trabajo de fondo muy grande: "No todo el mundo quiere trabajar como yo".

Sobre modelos como el de País Vasco (el Hospital de Galdácano, en Vizcaya, gestionará la medicación del 75% de las residencias según el proyecto Farmabide, ya activo) o Galicia (con una alta participación de farmacéuticos de centros de salud y hospitalarios y poco protagonismo de la farmacia), opina que son "catastróficos para la farmacia comunitaria. El trabajo de preparar la medicación es una pequeña parte del volumen de trabajo que realizas en una residencia. Puede representar un 40%, y ¿el otro 60%, quién la realiza? Control de de las caducidades, intervenciones diarias con el médico...".

Añade que "los enfermeros no tienen conocimiento del medicamento. Yo he dado formación a personal de la residencia, y el enfermero no tiene acceso a herramientas que ayudan a conocer posologías de medicamentos, farmacología... Yo trabajo codo con codo con enfermería y me preguntan todas las dudas; no saben de medicamentos", argumenta.

Morillo explica que tiene "informatizados todos los tratamientos de los pacientes y evito problemas y resultados negativos asociados a la medicación, controlamos las caducidades... Si un médico va a ver al paciente, en el mismo día le tenemos preparada la medicación... Te haces cargo de todo el servicio de farmacia de la residencia, que al final es el departamento más delicado de estos centros, porque son pacientes muy polimedicados".

Nodofarma
De hecho, detalla que en la plataforma de Nodofarma Asistencial, del Consejo General de COF, da de alta a todos los pacientes de la residencia y registra todas las intervenciones farmacéuticas que realiza. "En Aragón, todos los pacientes de una residencia los asignamos dentro de la plataforma a esa residencia. Entonces puedes sacar un listado de todas tus intervenciones. Es decir, podemos demostrarle a la administración el trabajo que hacemos".

Afirma que nunca podrá estar de acuerdo con la entrega de un medicamento "como la pueda hacer el telepizzero, porque el medicamento va mucho más allá. Tú puedes atender bien un centro, no más. Ni yo ni nadie puede atender a 1.000 pacientes cada día". Aun así, y pese al decreto, le consta que en Aragón también hay farmacias atendiendo residencias ubicadas en otra provincia e incluso autonomía.

"En Extremadura se elaborará un decreto para que quede el tema residencias fijado legalmente y anclado" (Cecilio Venegas)

Quien también está en contacto con la administración para regular la atención farmacéutica en residencia es Cecilio Venegas, presidente del COF de Badajoz y del Consejo extremeño de COF: "Estamos hablando con la Consejería y con el Servicio Extremeño de Salud (SES) para que se haga un protocolo de residencias sociosanitarias. Ya se están poniendo las pegatinas en las hojas de cupones precinto, e iremos viendo a qué pacientes corresponden, de qué centros y qué pueblos, para tener un mapa bien establecido". A partir de ahí, según explica, "se elaborará un decreto y una orden para que quede el tema residencia fijado legalmente y quede anclado. Otras comunidades ya han legislado. Castilla y León, por ejemplo, me parece relevante porque, a raíz de haber legislado, ha caído el número de farmacias VEC prácticamente a la mitad. Esas residencias no se estaban sirviendo desde los pueblos y, a partir de entonces, se han empezado a atender...".

Donde tampoco está aún regulado es en Madrid. Los servicios de farmacia para centros residenciales de asistencia social se abordan en el capítulo V del borrador de la nueva Ley de Farmacia, pendiente de tramitar en la Asamblea. Textualmente dice que “los centros residenciales de asistencia social con 100 camas o más en régimen de asistidos estarán obligados a disponer de un servicio de farmacia propio”. Pero la Consejería competente en materia de sanidad podrá establecer acuerdos o convenios eximiéndoles de dicha exigencia.

¿Se primará la cercanía? Manuel Martínez del Peral, presidente del COF de Madrid, explica a este medio que "así se hacía antes, sirviendo la farmacia del mismo municipio. Sin embargo, hubo una denuncia de un farmacéutico que apeló a la libertad de competencia, se eliminó, y ahora mismo cualquier farmacia de Madrid puede servir a cualquier residencia". Añade que, a efectos prácticos, Madrid se considera distrito único "y es complicado modificarlo por temas de libre competencia, a no ser que en el desarrollo reglamentario se haga de manera compartimental".

"A efectos prácticos, Madrid se considera distrito único y es complicado modificarlo por temas de libre competencia" (Manuel Martínez del Peral)

Igualmente, hubo un periodo en el que las farmacias rotaban para servir a una residencia durante dos meses, "y la residencia tenía derecho de veto en función de cómo lo hiciera la farmacia. Estaba fenomenal", explica Martínez del Peral, que participó con su botica de Las Rozas, en turnos con otras 19. "Funcionaba muy bien, hasta que alguien apeló a la libertad de competencia". Aquel mecanismo de rotación, afirma, evitaba conflictos de intereses.

Sin embargo, sí se dan situaciones, como en otros lugares de España, de farmacias no ubicadas próximas a una residencia y que, sin embargo, le prestan su servicio. Uno de estos casos es el de la Residencia Marqués de Santillana, en Buitrago de Lozoya, que pasó de ser atendida por una farmacia VEC de Braojos a ser suministrada por una botica mucho más alejada, en Alcalá de Henares, tras la irrupción de la Fundación Mensajeros de la Paz.

¿El resultado? La farmacia VEC de Braojos ha empeorado su situación económica, y los pacientes han de recurrir en ocasiones a la botica de Buitrago, cuya titular es Casado: "Uno de sus residentes vino a pedirme una medicación que se había acabado en la residencia, y que la farmacia no les traía hasta el martes, y esto era un jueves. Tenía que estar todos esos días sin tomar la medicación. Yo le dije que no se la podía dar porque no la tenía en la receta electrónica, y era un residente de esa residencia, por lo que tendría que ser a través de ese centro", detalla Casado.

¿Cómo justifica esta situación la Fundación Mensajeros de la Paz? "La decisión estuvo basada en varios criterios a los que se comprometía dicha farmacia y que, hasta el momento, viene cumpliendo escrupulosamente: agilidad en la gestión y el suministro de manera puntual y ajustado a la necesidad de los mayores, sobre todo en la medicación aguda; uso, en varias residencias, del sistema SPD (sistema personalizado de dosificación) a través del emblistamiento por robot; control de las caducidades y retirada y gestión de la misma; y colaboración con Mensajeros de la Paz para países en vías de desarrollo con dificultades para el acceso a medicamentos".

Sistema de rotaciones entre farmacias
El sistema de rotaciones entre farmacias es también elogiado por Luis González Díez, predecesor de Martínez del Peral en el COF de Madrid, quien explica cómo "había un control y con dicho control se evitaba mucha picaresca. Cuando la farmacia finalizaba esos dos meses en los que había estado atendiendo a la residencia, enviaba al COF todo lo que le había pedido la residencia en esos dos meses". Y recuerda cómo en Alcorcón, donde él tiene la botica y donde había 60 boticas, solo suministraron a residencias cinco o seis farmacias, "y no protestó nadie, porque eran los farmacéuticos que voluntariamente quisiesen y estuvieran en la misma zona básica de salud".

"No me gusta el sistema de rotaciones entre farmacias porque no llegas nunca a involucrarte" (Rosa Morillo)

Sin embargo, Morillo no es partidaria de que las farmacias roten para servir a una residencia, como lo contempla Murcia y, más recientemente, Las Palmas, "porque no llegas nunca a involucrarte. Cuesta mucho informatizar a los pacientes y, cuando realmente quieres empezar a trabajar con él, ya no lo tienes".

Tampoco Cubero es partidario de las rotaciones entre farmacias: "A nosotros no nos gusta ese sistema. Eso del pan para todos y que alguien que no está preparado para dar un servicio lo tenga que hacer, y cuando ya estás a gusto con una farmacia te la quiten, no tiene mucho sentido".

Pero no todos piensan igual. Así, el Cabildo de La Palma acaba de renovar el convenio de colaboración con las farmacias de la isla para la prestación farmacéutica en el Centro de Mayores La Dehesa en Santa Cruz de La Palma hasta el 31 de mayo de 2026.

En concreto, las 21 oficinas de farmacia que acepten participar realizarán la prestación durante dos meses. Y será tanto a aquellos prescritos en el plan terapéutico individual como aquellos productos farmacéuticos que puedan necesitar, dentro del plazo de 24 horas, desde que se reciba en farmacia, debiendo estar a disposición del centro en horario de mañana del día inmediato siguiente a la citada prescripción, previa consulta, en todo caso, con el servicio de Enfermería.

La lista de autonomías que aún no han regulado la atención farmacéutica a residencias es larga. Ahí está también Andalucía, con un decreto publicado en 2015, pero muy judicializado y pendiente de reformar. De acuerdo a esta norma, los hospitales del Servicio Andaluz Salud (SAS) facilitarán directamente los fármacos y productos sanitarios a los servicios de farmacia y depósitos de medicamentos de los centros residenciales con más de 50 camas, no a partir de 100, como reza el Real Decreto nacional. Para las residencias con menos de 50 camas, el suministro será a través de farmacias que se seleccionen mediante concurso, garantizando su libre concurrencia entre las localizadas en la Unidad Territorial Farmacéutica donde se ubique el centro.

Juan Pedro Rísquez, vicepresidente del Consejo General de COF y presidente del COF de Jaén, explica que "ese decreto viene de la administración socialista. Aquel decreto fue recurrido y dicho concurso se da por muerto. El decreto está en vigor, pero hay que adecuarlo a la realidad actual, y la situación ahora es la que había antes de esta norma. Ahora hay que trabajar en una nueva, contando con la farmacia comunitaria, que cumpla con la normativa nacional, con la vinculación de las farmacias a residencias de hasta 100 camas, y, a partir de ahí, lo que decida la administración".

En Cataluña no hay ningún marco normativo desarrollado, y se rigen por lo que dicta la normativa estatal. En diferentes momentos se ha intentado contar con una regulación propia, pero aún no hay nada concretado, según aclaran desde el COF de Barcelona. Por ejemplo, en 2017, de manera provisional se elaboró el documento Modelo de Atención farmacéutica para las personas que viven en residencias en Catalunya, pero quedó pendiente de aprobación final. Y también hay un Anteproyecto de ley de Atención Integrada social y sanitaria, aún en fase de elaboración.

"La farmacia que en la Comunidad Valenciana sirve a un centro de menos de 100 camas ha de ser obligatoriamente del mismo área farmacéutica" (Rosa Arnau)

La norma de Comunidad Valenciana es muy reciente, ya que en 2021 se publicó el decreto 42/2021, de 18 de marzo, de regulación de la prestación farmacéutica en los centros sociosanitarios. Rosa Arnau, presidenta del Consejo de COF de la Comunidad Valenciana y del COF de Castellón, señala este medio que se ajusta a lo establecido en el Real Decreto nacional, con la diferenciación entre 100 camas o más y menos. "La farmacia que va a hacer el servicio a un centro residencial de menos de 100 camas ha de ser obligatoriamente del mismo área farmacéutica, lo que garantiza que es una farmacia de proximidad". Esto, comenta hace que "oficialmente no haya picaresca".

Arnau añade que la botica debe hacer una comunicación previa a la Consejería de Sanidad, telemáticamente y después, firmar un contrato de vinculación con el centro: "En el COF elaboramos un modelo general. Y la farmacia debe tener una zona para almacenar los medicamentos y garantizar la trazabilidad, el consentimiento informado del paciente y la zona de preparación de los sistemas personalizados de dosificación (SPD)", indica. Además, la norma especifica que estos SPD no los pueden elaborar terceros, sino la propia oficina de farmacia.

La misma Arnau, que trabaja de adjunta en una botica de Peñíscola -cuya titular es su madre-, explica que atienden la residencia privada del municipio, de unas 50 camas: "Aparte de mi madre, somos dos adjuntas y nos vamos turnando para hacer los SPD. Seguimos todos los protocolos: mientras una hace los SPD, la otra revisa los tratamientos".

¿Qué ocurre en comunidades como País Vasco? Justo antes del verano arrancó el proyecto Farmabide, cuya puesta de largo fue en mayo, con la visita del lehendakari Íñigo Urkullu y la consejera de Salud, Gotzone Sagardui, a las instalaciones del Hospital de Galdácano (Vizcaya).

´Casi´ sin farmacias
Este hospital gestionará la medicación del 75% de centros sociosanitarios vascos (235 de 320), con 13.700 residentes. Implica a todas las públicas, así como a las privadas de 100 o más camas.

La primera residencia que ha experimentado este proyecto ha sido la de Arratiako Egoitza, en Dima (Vizcaya), antes atendida por la farmacia del municipio. Eneritz Zuloaga es una de las cuatro enfermeras de dicho centro: "Este modelo tiene sus ventajas e inconvenientes. Al principio, tanto el médico como nosotras nos volvimos locas. Antes, con el farmacéutico del pueblo teníamos menos quebraderos de cabeza, pero es cuestión de cambiar el chip y trabajar de otra manera".

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Zuloaga admite que "la comunicación con el farmacéutico de Galdácano ha sido primordial, con una colaboración estrecha y resolución inmediata de dudas. Están muy encima de los cambios de medicación y de pacientes que vienen de altas hospitalarias, conciliando el medicamento hospitalario con el que tienen. El servicio de Farmacia de Galdácano funciona estupendamente".

"El modelo vasco tiene sus ventajas e inconvenientes. Al principio, tanto el médico como las enfermeras nos volvimos locas" (Eneritz Zuloaga)

¿Alguna pega? Añade que "Enfermería ya lo ha sistematizado. La comunicación es directa y la implementación ha sido progresiva. Lo tenemos ya informatizado, pero supone más trabajo para Enfermería, porque hay que estar encima de las prescripciones, para que no se caduquen; si no, la pauta no sale en producción. Por lo demás, el sistema de administración de la medicación, que viene en una tira con las dosis, emblistada en una bolsita, está bien".

¿El envío, es con la misma frecuencia que cuando atendía la farmacia? "Semanalmente viene un mensajero y nos suministra la medicación de cada residente". ¿Antes, quién llevaba la medicación? "El farmacéutico de la oficina de farmacia de Dima. Y si necesitaba alguna medicación, y la prescripción estaba sin caducar, metía el fármaco y lo cargaba aquí. Aunque en el sistema de Farmabide hay una fecha límite, pero hay que estar mirándolo. Los cambios de tratamiento que hace el médico los verifica Enfermería, y hay que verificar que Farmabide lo envía bien".

"La comunicación con el farmacéutico de Galdácano ha sido primordial, con una colaboración estrecha y resolución inmediata de dudas" (Eneritz Zuloaga)

¿Si falta algún fármaco? "Tenemos opción de suministrar de la oficina de farmacia, y de Farmabide, en función de la urgencia que tengas. El médico tiene la opción. Si es muy urgente, se recurre a la farmacia, porque desde Farmabide solo nos suministran una vez a la semana".

Farmacéuticos de AP
En Galicia tienen también un modelo de atención farmacéutico con bastante peso en los farmacéuticos de atención primaria (es la comunidad con mayor ratio) y hospitalaria.

Sobre los primeros, José Manuel Paradero, presidente de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (Sefap), detalla a este medio que "depende de la zona y de la proximidad. No se puede extrapolar a toda la comunidad autónoma, pero sí está ocurriendo. Igual que en Cataluña hay muchas residencias y centros concertados atendidos por los servicios de farmacia de AP".

"Depende de la zona y la proximidad, pero tanto en Galicia como en Cataluña intervienen mucho los farmacéuticos de AP" (José Manuel Paredero)

¿Cómo lo gestionan los farmacéuticos de AP? "A través de la creación de un depósito, normalmente abastecido por el propio servicio de farmacia de AP o de un servicio de farmacia hospitalaria".

La farmacéutica Eva de Ayala Nevado trabajó de adjunta en una botica de Vigo (Pontevedra), atendiendo a una residencia de más de 100 camas, hasta que pasó a manos de farmacia hospitalaria, en aplicación del Real Decreto nacional. Entonces bajó la facturación de la medicación entre un 20% y 25%, "teniendo en cuenta las hojas de cupón precinto que gestionábamos los días de residencia y el resto de jornadas".

"Cuando dejamos de atender a la residencia, la facturación de nuestra farmacia bajó entre un 20% y 25%" (Eva de Ayala Nevado)

Aparte de la desventaja que supuso para esa farmacia, De Ayala explica que tampoco cree que haya beneficiado a los residentes: "Destaco el trato personalizado y, sobre todo, la inmediatez". Y detalla que la farmacia servía la medicación una vez a la semana, "pero si surgía una nueva pauta del médico, como un antibiótico, nos llamaban, y a los tres segundos ya les preparábamos la medicación".

A su vez, indica que al conocer ya la medicación de cada residente, muchas veces se anticipaban a problemas: "Por ejemplo, en caso de alertas por fármacos desabastecidos y que afectaran a residentes, llamábamos a la residencia para que se pusieran en contacto con el médico y les diera una alternativa".

Además de atender a esta residencia servían a otra más pequeña, hasta que la titular de la farmacia se jubiló y cerró: "Había un día de la semana que nos centrábamos en las residencias. Siempre estábamos dos personas por turno. Una de ellas se dedicaba 100% a la residencia, revisando primero la medicación de los residentes en el ordenador y luego preparando cada paquetito con su nombre. Nosotros teníamos acceso al número CIP y veíamos su medicación".

También en Galicia, Sara González atiende una residencia desde su botica de Covelo (Pontevedra), en zona de montaña y alejada del hospital: "Hace unos años se llegó a un acuerdo con el ayuntamiento para que aproximadamente la mitad de los residentes (unos 35) fueran atendidos desde mi farmacia y la otra mitad desde la otra botica del mismo pueblo". En su caso, no acude a diario al centro: "Tenemos unos días con la enfermera y cuando el médico renueva la medicación y les falta algo, me llaman y voy. Aquí somos como una familia, no funcionamos como en la ciudad, y hay cooperación", comenta.

Un ´plus´ para las VEC y los residentes
Castilla y León reguló su atención farmacéutica en centros sociosanitarios y centros residenciales de carácter social en 2010, a través de la publicación del Decreto 14/2019, de 16 de mayo.

Dicha norma, que comunidades como Extremadura están tomando como modelo, primó la cercanía de la farmacia a la residencia, al mencionar que la botica fuera de la misma zona farmacéutica en caso de centros con menos de 100 camas. En concreto, estableció que "en los centros objeto del ámbito de aplicación de este Decreto con menos de cien camas en régimen de asistidos, la atención farmacéutica se prestará a través de un depósito de medicamentos vinculado a una oficina de farmacia ubicada dentro de la zona farmacéutica donde radique el centro". La vinculación se formalizará mediante acuerdo firmado por ambas partes.

"En Castilla y León se hace un seguimiento de las recetas facturadas de los residentes por esas farmacias" (José Luis Nájera)

Gracias a esto, es "prácticamente imposible" que se dé la picaresca de farmacias de otra provincia sirviendo a una residencia de fuera, según explica José Luis Nájera, presidente del COF de Palencia y secretario del Consejo de COF de Castilla y León (Concyl), "ya que si una residencia quiere la autorización sanitaria para poder abrir, necesita vincular el depósito de medicamentos a una farmacia de la zona farmacéutica y se hace un seguimiento de las recetas facturadas de los residentes por esas farmacias".

Un estudio del Consejo de COF de Castilla y León (Concyl) de 2018, antes de que se aprobase su decreto sociosanitario de 2019, señalaba que la vinculación de un depósito de medicamentos de una residencia a una farmacia había hecho decrecer el número de farmacias VEC en un 9%, pasando de 264 a 242 entre 2014 y 2017. A estas habría que sumar otras 50 tras la aplicación del decreto. En resumen, más del 63% de la reducción de farmacias en viabilidad económica comprometida (VEC) está asociado a su vinculación a un depósito de residencia.

Nájera cree que "esa apuesta por la proximidad y cercanía del depósito de medicamentos es una garantía de calidad asistencial y sostenibilidad de la farmacia, especialmente en el medio rural".

En Castilla y León escasamente el 30% de los centros residenciales poseen un hospital en su misma localidad

Todo ello teniendo en cuenta que en Castilla y León escasamente el 30% de los centros residenciales poseen un hospital en su misma localidad, pero prácticamente todos tienen una oficina de farmacia en el municipio en el que se encuentran.

Además, esa disminución en el número de farmacias VEC supone, según dicho estudio, un ahorro de 100.000 euros al Sistema Nacional de Salud (SNS). ¿En qué concepto? En las ayudas que la administración dejó de prestar a ese 9% menos de farmacias, basándose en las cantidades que se abonaron a dichas boticas el año anterior.
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